La victoria de Olimpia en Argentina dejó mucho más que tres puntos. Dejó sensaciones positivas, confianza renovada y la imagen de un equipo que comienza a consolidarse también en el plano internacional. El triunfo ante Barracas Central tuvo momentos de sufrimiento, pero también mostró orden, personalidad y una idea colectiva cada vez más clara.
Para el arquero Gastón Olveira, volver de territorio argentino con una victoria tiene un significado especial. El portero uruguayo (hoy día paraguayo) volvió a transmitir seguridad bajo los tres palos y fue una pieza importante para sostener al equipo en momentos donde el rival intentó reaccionar. Su liderazgo desde el fondo contagia tranquilidad y confianza a toda la última línea.
La defensa franjeada respondió con mucha firmeza. La zaga conformada por Bentaberry, Gustavo Vargas, Rodríguez y Cáceres trabajó con concentración y eficiencia durante gran parte del encuentro. Olimpia logró cerrar espacios, anticipar correctamente y reducir las oportunidades del conjunto argentino. Además, los laterales tuvieron una participación muy activa en ataque, proyectándose constantemente para generar amplitud y acompañar las jugadas ofensivas.
Uno de los puntos altos fue el trabajo de Rodríguez, el “Coyote”, quien desbordó en varias ocasiones y complicó permanentemente a la defensa rival con centros peligrosos y mucha intensidad por el sector derecho. Su despliegue físico fue clave para mantener a Barracas retrocediendo en varios pasajes del partido.
En el mediocampo, Olimpia mostró equilibrio y experiencia. Juan Fernando Alfaro aportó dinámica y recuperación, mientras que el eterno capitán Richard Ortiz volvió a demostrar por qué sigue siendo un referente absoluto dentro del equipo. Inteligencia táctica, orden y liderazgo fueron fundamentales para sostener el funcionamiento colectivo. A ellos se sumó Fernando Cardozo, quien además de convertir el gol del empate, aportó movilidad y claridad ofensiva.
Más adelantados, Romeo Benítez, el pibe Delmás y Adrián Alcaraz trabajaron intensamente para generar espacios y presionar la salida rival. Luego, los ingresos de Leguizamón y Franco le dieron otro ritmo al equipo, aportando frescura y mayor agresividad ofensiva en el tramo final del encuentro.
Al singular de esta fecha es que Vasco también comenzó perdiendo uno a cero y remontó finalmente, para la victoria, así como horas más tarde lo hizo también Olimpia.
Ahora, el Decano se prepara para un nuevo desafío, esta vez en condición de local, donde buscará seguir fortaleciendo su camino en la Copa Sudamericana y sostener el gran momento futbolístico que atraviesa. ⚫⚪
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